Centuria 3

I Después del combate y batalla naval, El gran Neptuno en su máxima exaltación: Rojo adversario palidecerá de miedo Poniendo al gran Océano en espanto.


II El Verbo divino dará a la sustancia, Comprendidos cielo, tierra, oro oculto a la leche mística Cuerpo, alma, espíritu con toda potencia, Tanto bajo sus pies como en la sede Céltica.

III Marte y Mercurio y la plata juntos, Hacia el Mediodía extrema sequedad: En el fondo de Asia se diría tierra temblar, Corinto, Éfeso entonces en perplejidad.

IV Cuantlo el defecto de los lunares se aproxime, Y haya del uno al otro poca distancia, Frío, sequedad, peligros hacia los confines, En el propio lugar donde el oráculo tomó inicio.

V El defecto más lejano de los dos grandes luminares, Que acontecerá entre Abril y Mayo; ¡Oh, qué precio!, pero dos grandes magnánimos, Por tierra y mar ayudando en todas partes.

VI En el templo cerrado el rayo penetrará, Los ciudadanos extenuados en sus fuertes: Caballo, bueyes, hombres la onda los tocará Con hambre, sed los más débiles armados.

VII Sobre las picas de los fugitivos fuego del cielo, Conflicto próximo de los cuervos jugueteando, Desde tierra se implora ayuda socorro del cielo, Cuando junto a los muros estarán los contendientes.

VIII Los Cimbrios junto con sus vecinos, Vendrán a despoblar casi la España: Gentes amontonadas; Guyena y Lemosinos Estarán en liga y les harán campaña.

IX Burdeos, Rouen y la Rochelle unidos, Tendrán alrededor el gran mar Océano, Ingleses, Bretones y los Flamencos reunidos, Los echarán hasta cerca de Roüane.

X De sangre y hambre mayor calamidad, Siete veces se acerca a la marina playa: Mónaco de hambre, lugar tomado, cautividad, El grande esposado golpeará jaula ferrada.

XI Las armas batir en el cielo larga estación, El árbol en mitad de la ciudad caído: Tornado, roña, espada, enfrente tizón, Cuando el Monarca de Hadria sucumbido.

XII Por el tumor de Heb, Po, Tag, Tiber y Roma, Y por el lago Leman y Aretín: Los dos grandes jefes y ciudades del Garona, Capturados, muertos, anegados. Partir humano botín.

XIII Por rayo en el arco oro y plata fundidos De los dos cautivos el uno del otro comerá: De la ciudad la mayor extensión, Cuando sumergida nade la flota.

XIV Por la descendencia de un insigne personaje, De Francia abatida por un padre desgraciado: Honores, riquezas, trabajo en su edad venerando, Por haber seguido el consejo de un hombre honrado.

XV Corazón, vigor, gloria el reino cambiará De todas partes teniendo en contra a su adversario: Entonces Francia infancia por muerte subyugará, Un gran Regente será entonces más contrario.

XVI Un príncipe Inglés, Marte en su corazón de cielo, Querrá proseguir su próspera fortuna: De los dos desafíos uno le atravesará la hiel, ¡Ay de él!, bienamado de su madre.

XVII Monte Aventino será visto de noche quemar, El cielo oscuro súbitamente en Flandes, Cuando el Monarca eche a su sobrino, Sus gentes de Iglesia provocarán desórdenes.

XVIII Tras la lluvia caída bastante prolongada, En varios lugares de Reims el cielo tocado : ¡Oh, qué conflicto de sangre junto a ellos se apresta! Padre a hijo Reyes no osarán acercarse.

XIX En Luca sangre y leche empezará a llover Un poco antes cambio de pretor: Gran peste y guerra, hambre y sed hará ver, Lejos donde morirá el Principe rector.

X Por las comarcas del gran río Bético, Lejos de Iberia, en el reino de Granada: Cruces rechazadas por pueblo Mahomético, Uno de Córdoba traicionará a la comarca.

XXI En el Crustamín por mar Adriática, Aparecerá un horrible monstruo marino, De rostro humano y la cola acuática, Que no se dejará coger por el anzuelo.

XXII Un asalto de seis días contra la ciudad dispuesto, Una áspera y dura batalla será librada: Tres la entregarán y a epos perdonado, Los demás a fuego y sangre serán pasados.

XXIII Si Francia pasa más allá del mar de Liguria, Te verás en islas y mares encerrado: Mahomet contrario, más el mar Adriático, De caballos y asnos roerás los huesos.

XXIV De la empresa gran confusión, Pérdida de gentes, tesoro innumerable: Tú no debes aún provocar una tension, Francia a mí decir haz que sea recordable.

XXV Quien al Navarro Reino llegue, Cuando Sicilia y Nápoles se hayan unido: Bigorra y Landas por Foix entonces ocupará, De uno que de España será muy allegado.

XXVI Reyes y Príncipes elevarán simulacros, Augures creídos como elevados arúspices; Cuerno, víctima dorada y azul, de acre, Interpretados serán los presagios.

XXVri Príncipe Libio poderoso en Occidente, De Arabia tanto se inflamará el francés, Sabio en las letras hará condescendiente, La lengua árabe al francés verter.

XXVIII De tierra mísera, y pobre parentela, Por voluntad y paz llegará al Imperio: Largo tiempo reinará una mujerzuela, Que nunca a reino nada peor vino.

XXIX Los dos sobrinos en lugares diversos instruidos: Más horrible monstruo en tierra nunca visto, Vendrán muy nobles a insignes guerreros, A vengar las injurias y sucumbirán los enemigos.

XXX Aquel que en lucha y hierro al hecho bélico Haya traído más grande que él el precio: De noche en la cama seis lo atacarán, Desnudo, sin arnés, pronto será preso.

XXXI En los campos de Media, de Arabia, y de Armenia Dos grandes ejércitos tres veces chocarán, Cerca del río Araxes la mesnada, Del gran Solimán por tierra caerán.

XXXII El gran sepulcro del pueblo de Aquitania Se acercará hasta la Toscana: Cuando Marte esté junto al suelo Germánico, Y a la tierra de la región Mantuana.

XXXIII En la ciudad donde entre el lobo, Muy cerca de allí acamparán los enemigos: Ejército extranjero un gran país asolará, Los amigos pasarán de los Alpes la barrera.

XXXIV Cuando la ausencia del Sol entonces sea, En pleno día el monstruo será visto; De muy distinto modo se le interpretará, No importa la carestía, nadie habrá previsto.

XXXV De lo más profundo del Occidente de Europa, De pobres gentes un niño nacerá, Que con su hablar seducirá a muchos, Su fama en el réino de Oriente más crecerá.

XXXVI Sepultado, no muerto apoplético, Será hallado tener las manos comidas, Cuando la ciudad condene al herético, Que tenía sus leyes, sus costumbres cambiadas.


XXXVII Antes del asalto, rezada la oración, Milán tomada por el Águila mediante arteras trampas, Muralla antigua hundida a cañonazos, A sangre y fuego con gracia para pocos.

XXXVIII La gente Gálica y la nación extranjera, Más allá de los montes, muertos, presos y afligidos, Al menos contraria y próxima de vendimia, Por los amos en acuerdo firmado.

XXXIX Los siete por tres meses en concordia, Para subyugar los Alpes Apeninos, Pero la torments y la Liguria cobarde, Los afligen con súbitas ruinas.

XL El Gran teatro será de nuevo enderezado, Los dados echados y las redes ya tendidas, Demasiado el primero aparte fue dejado, A causa de arcos postrados, ya rotos desde mucho tiempo.

XLI Un giboso será elegido por el consejo, Más horrible monstruo en tierra nunca visto, El golpe, queriendo, reventará el ojo, El traidor al Rey como fiel recibido.

XLII El niño nacerá con dos dientes en la gola, Piedras en Tuscia por lluvia caerán Pasados unos años no habrá ni trigo, ni cebada, Para alimentar a quienes de hambre morirán.

XLIII Gentes de los alrededores de Tarn, Loth y Garona, Mirad los montes Apeninos no pasar, Vuestra tumba cerca de Roma y de Ancona, El pelo negro y crespo hará trofeo levantar.

XLIV Cuando el animal al hombre doméstico, Después de grandes penas y saltos venga a hablar, De rayo a virgen será tan maléfico, De tierra tomada y suspendido en el afire.

XLV Los cinco extranjeros entrarán en el templo, Su sangre llegará a la tierra profana: Para los de Tolosa será un muy duro ejemplo, De uno que vendrá a sus leyes exterminar.

XLVI El cielo (de Planco la ciudad) nos presagia, Con señales insignes y con estrellas fijas, Que de su cambio súbito se acerca el tiempo, Ni por su bien, ni por sus maleficios.

XLVII El viejo Monarca expulsado de su reino, A los de Oriente su auxilio irá a pedir: Por miedo de las cruces plegará su enseña, A Mitilene irá por tierra y mar.

XLVIII Setecientos cautivos encadenados duramente, Por la mitad herir, abandonado el fuerte, La próxima esperanza llegará muy rápidamente, Pero no tan pronto como una quincena muerte.

XLIX Reino Galo serás muy cambiado, En lugar extranjero se ha trasladado el imperio: En otras costumbres y leyes serás colocado, Ruan y Chartres lo harán mucho peor.

L La república de la gran ciudad, De ningún modo consentir querrá, Rey salir fuera por trompeta ciudad, La escalera en el muro, la ciudad se arrepentirá.

LI París conjura un gran asesinato cometer, Blois lo hará salir en pleno efecto: Los de Orleans querrán a su jefe reponer, Angers, Troyers, Langres les harán una fechoría.

LII En el campo habrá lluvia abundante, Y en la Pulla una muy grande sequedad, El Gallo verá al Aguda con su ala mal cumplida, Por Lyón será puesta en extremidad.

LIII Cuando el más grande se lleve al prisionero, De Nuremberg, de Absburgo y los de Basilea, Por Agripina, jefe Frankfurt tornado, Atravesarán por Flandes hasta Galia.

LIV Uno de los mayores huirá a España Que en profunda llaga después vendrá a sangrar, Pasando fuerzas por las altas montañas, Devastando todo y luego en Paz reinar.

LV En el año en que un tuerto reine en Francia, La corte se encontrará en gran perturbación, El grande de Blois matará a su amigo, El reino puesto en mal y duda doble.

LVI Montauban, Nîmes, Aviñón y Beziers, Peste, truenos y granizo al fin de Marzo, De París puente, Lyón muro, Montpellier, Después de seisciens y siete veinte, tres partes.

LVII Siete veces cambiar veréis gente británica, Tinta en sangre en doscientos noventa años, Libre, no ya por apoyo Germánico, Aries duda, su polo es declinante.

LVIII Cerca del Rin de las montañas Nóricas Nacerá un grande de gente demasiado tarde venida, Que defenderá Sauroma y las Panónicas, Que no se sabrá lo que le haya acontecido.

LIX Bárbaro imperio por un tercero usurpado, La mayor parte de su sangre condenar a muerte: Por muerte senil, por él, el cuarto atacado, Por temor de que sangre por otra sangre sea muerta.

LX Por toda Asia gran proscripción, Incluso en Misia, Lisia y Panfilia: Sangre derramará por absolución, De un joven negro lleno de felonía.

LXI La gran banda y secta crucífera Se levantará en Mesopotamia: Del próximo río compañía ligera, Que tal ley tendrá por enemiga.

LXII A Carcasona dirigirá sus atenciones, El Romano poder estará del todo afondado, Próximo al duro cuenco del mar Cirene, Traspasará los grandes montes Pirineos.

LXIII La mano más corta y su herida cerrada, Su gran vecino imitará los vestigios: Ocultos odios civiles y debates, Retrasarán a los bufones sus folías.

LXIV El jefe de Persia llenará gran Ólcada, Flota Trirreme contra gente Mahometana, De Parta y Media y saquear las Cícladas, Largo tiempo descanso en el gran puerto Jónico.

LXV Cuando el sepulcro del gran Romano hallado, Al día siguiente será elegido Pontífice, Del Senado no será aprobado, Envenenado, su sangre en la sagrada ropa.

LXVI El gran Bailío de Orleans condenado a muerte, Será por uno de sangre vindicativa: Él merecerá ésta su suerte, Prisionero, manos y pies cautivos.

LXVII Una nueva secta de filósofos, Despreciando muerte, oro, honores y riquezas, De los Montes Germanos no serán limítrofes, Sus seguidores tendrán honor y prensa.

LXVIII Pueblos sin jefes de España, de Italia, Muertos esparcidos por el Queroneso, Su mano traiciona por locura pasajera, La sangre por todas partes corre.

LXIX Gran ejército guiado por un joven, Se entregará en manos de sus enemigos, Pero el viejo mitad puerco nacido, Hará que Chalón y Mascón sean amigos.

LXX La Gran Bretaña incluida Inglaterra, Vendrá por agua tan fuerte a inundar: La nueva liga de Ausonia le hará guerra, Que contra aquéllos ellos se alinearán.

LXXI Los de dentro las islas por largo tiempo asediados, Cobrarán vigor y fuerza contra sus enemigos: Los de fuera muertos de hambre derrotados, Por más hambre que nunca serán metidos.

LXXII El buen anciano aún vivo sepultado, Junto al gran río por falsa sospecha, El nuevo viejo de riqueza ennoblecido, Toma a la vez todo el oro del rescate.

LXXIII Cuando al reinado llegue el cojo, Competidor tendrá próximo bastardo: Él y también el reino serán tan roñosos, Que antes de que cure su hora habrá sonado.

LXXIV Nápoles, Florencia, Faenza a Imola Estarán en términos de tal enojo, Por complacer a los desdichados de Nola, Queja de haber a su jefe burlado.

LXXV Pau, Verona, Vicenza, Zaragoza, Espadas ungidas, terrores húmedos de sangre: Peste tan grande vendrá a la gran hoya, Cercano socorro y los remedios muy lejos.

LXXVI En Germania nacerán varias sectas, Acercándose mucho al feliz paganismo, El corazón cautivo y pequeños ingresos, Harán volver a pagar el verdadero diezmo.

LXXVII El tercer clima bájo Aries comprendido, El año mil setecientos veintisiete, en Octubre, El Rey de Persia por los de Egipto cogido: Conflicto, muerte, pérdida: a la cruz gran oprobio.

LXXVIII El jefe de Escocia, con seis de Alemania, Por gentes de mar Orientales cautivo: Atravesarán Calpe y la España, Presente en Persia al nuevo Rey medroso.

LXXIX El orden fatal y eterno encadenado, Dará vueltas con orden consiguiente: Del puerto Fociano la cadena será rota, Tomada la ciudad, el enemigo un poco.

LXXX Del reino inglés el digno expulsado, El consejero por ira condenado a fuego: Sus partidarios irán a rastrear tan bajo, Que el bastardo será casi aclamado.

LXXXI El gran vociferante audaz desvergonzado, Será elegido gobernador de la armada: La intrepidez de su comportamiento, El puente roto, ciudad de miedo pasmada.

LXXXII Freins, Antibor, ciudades junto a Niza, Serán muy devastadas por mar y por tierra: Las langostas, tierra y mar viento propicio, Cogidos, muertos, despedazados, robados, sin ley de guerra.

LXXXIII Los largos cabellos de la Galia Céltica, Acompañados de extrañas naciones, Harán cautiva a la gente Aquitánica, Para sucumbir a sus intenciones.

LXXXIV La gran ciudad quedará bien desolada, De sus habitantes uno solo podrá en ella morar: Muralla, sexo, templo y virgen violada, Por hierro, fuego, peste, cañón el pueblo morirá.

LXXXV Por ciudad tomada por engaño y fraude Por medio de un bello joven capturado, Asalto dado a Raubine cerca de Laude, El y todos muertos por haber bien engañado.

LXXXVI Un jefe de Ausonia a las Españas irá, Por mar se detendrá en Marsella, Antes de su muerte por mucho tiempo languidecerá, Después de su muerte se verá gran maravilla.

LXXXVII Flota Gálica no lo acerques a Córcega, Ni a Cerdeña tú de ello te arrepentirás: Pronto moriréis todos privados de la ayuda deseada, Sangre nadará, no habrá ningún cautivo.

LXXXVIII De Barcelona por mar una poderosa armada, Marsella entera de miedo temblará: Islas ocupadas de mar ayuda cerrada, Tu traidor en tierra nadará.

LXXXIX En aquel tiempo Chipre estará privada De su auxilio de aquellos del mar Egeo: Viejo trucidado, pero con mezclas y músicas, Seducido su Rey, Reina más ultrajada.

XC El gran Sátiro y Tigre de Hircania, Don presentado a aquellos del Oceán: Un jefe de flota saldrá de Carmania, Y tomará tierra en el Tirreno Foceán.

XCI El árbol que estuvo tanto tiempo muerto secado, En una noche volverá a reverdecer: Cron Rey enfermo, Príncipe pie cojo, Gritando a los enemigos hará vela extender.

XCII El mundo próximo al último período, Saturno todavía tarde estará de vuelta: Transferido imperio hacia naciones Brodde, El ojo arrancado a Narbona alrededor.

XCIII En Aviñón el gran jefe del Imperio, Se detendrá por París desolado: Tricastro sostendrá la Anibálica ira, Lyón por engaño será mal consolada.

XCIV De quinientos años en mayor estima te tendrá, Al que fue ornato de su tiempo, Luego, de pronto, gran claridad dará, Que en este siglo les dará gran contento.

XCV La ley Morisca se verá desfallecer, Después de otra mucho más seductora: Boristeno primero vendrá a caer, Por dones y una lengua más encantadora.

XCVI Jefe de Fosán tendrá cuello cortado, Por el ductor del sabueso y del lebrel: El hecho perpetrado por los del monte Tarpeyo Saturno en Leo 13 de Febrero.

XCVII Nueva ley nueva tierra ocupar, Hacia Siria, Judea y Palestina: El gran imperio bárbaro alterar Antes de que Febea su siglo determine.

XCVIII Dos hermanos reales guerrearán tan fuertemente, Que entre ellos la guerra será mortal: Cada uno ocupará las plazas fuertes, De reino y vida será su gran querella.

XCIX En los campos herbosos de Alein y del Varneigne, Del monte Lebrón cercano a la Durance, Campamentos de las dos partes, conflicto será tan agrio, Mesopotamia desfallecerá en Francia.

C Entre Galos el último honrado, De hombre enemigo sera victorioso: Fuerza y terror en momento explorado, De un venablo morirá el envidioso.